¿Habrá otras profesiones en las que se trabaje gratis?

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Te cuento lo que me ha ocurrido cuando he ido al Apple Store a comprar un iPhone y les he dicho que lo pagaría cuando tuviera dinero

Esta mañana me ha ocurrido algo cuanto menos “curioso”, te comento:

Por fin me he decidido a comprar el nuevo iPhone 7 (hablan maravillas de él), y digo por fin, porque he estado varios meses pensandolo, haciendo cuentas y sopesando si realmente necesito un teléfono de 700 euros. He llegado a varias conclusiones:

  • Quiero el nuevo Phone, eso nublaba mi raciocinio y ya no necesitaba más razones.
  • Es caro, por lo tanto lo quiero o lo necesito, aún no he decido cuál de estas razones es la principal.
  • Si mis clientes me ven con el último y caro teléfono pensarán que soy un crack y me contratarán o me recomendarán para nuevos proyectos.
  • Vuelve a ser de color negro piano, ¿se necesita alguna otra razón?.
  • Cuando veo a alguien que tiene uno me entran instintos sociópatas y odio a toda la Humanidad por no tener yo uno (seguro que hasta Bill Gates tiene un iPhone).

Convencido ya por las abrumadoras razones (contundentes y de peso), por las que necesito un iPhone 7, he ido al Apple Store a comprarme uno y esto es lo que ha sucedido.

He entrado y me ha atendido una chica muy amable, muy sonriente y muy dispuesta a ayudarme, yo pensaba para mis adentros: no pude comenzar mejor el día…

La chica me explicaba con todo lujo de detalles y de datos técnicos todas las características del teléfono (perdón, del iPhone, el que tiene un iPhone no tiene un teléfono, tiene un iPhone…). Tiene un procesador a prueba de bombas, más memoria, una cámara web que hace fotos tan potentes que se te ven los pelos de la nariz… en definitiva, ¡estaba enumerando una a una todas las necesidades que yo tengo… quiero ese iPhone!.

Llegó el momento de hablar sobre el precio, no me parece caro teniendo en cuenta que cuando lo compre entraré a  formar parte de esa élite de gente pudiente, de gente que sólo compra productos Apple y de la crême de los diseñadores… imagínate, por menos de 800 euros puedo entrar en tres grupos envidiados de la sociedad.

Lo que voy a ligar con mi iPhone nuevo…

Pues bien, la chica me explicó cuáles eran las formas de pago, hicimos cuentas y cuando terminó de explicármelo todo, yo le expliqué cómo yo iba a pagarlo (siempre sin perder las formas, con una sonrisa y mi exquisita educación). En ese momento algo le ocurrió a la chica, debió acordarse de que había dejado ropa tendida y estaba lloviendo, se olvidaría de apagar el gas o cualquier otra situación grave, pues la expresión de su cara cambió radicalmente, ya no tenía esa enorme y bonita sonrisa, me miraba como con asombro.

Lo cierto es que yo no entendí el porqué de esa cara, yo estoy más que acostumbrado a pasar presupuestos y formas de pago a mis clientes y a escuchar cómo ellos me proponen distintas formas de pago que no son las mías. ¿Por qué extraña razón una empresa como Apple, que es una multinacional, no iba a permitirme a mi pagar el teléfono como yo quisiera?.

Bueno, decidí explicarle a la chica esto mismo que te acabo decir a ti, le dije que podía pagar el teléfono en dos partes, la primera sería ahora al empezar nuestro acuerdo de compra, y la segunda sería cuando cambiara de teléfono. Le expliqué con todo lujo de detalles, nombres y apellidos, proyectos, etc que esa era la forma en la que yo cobraba a mis clientes, y por ende y según mi experiencia, era la forma de cobro que mejor funcionaba.

Ante esta explicación por mi parte, ella no dejaba de poner cara de asombro, es más, hubo un momento en el que llamó a la persona encargada de ventas de la tienda para ver si entre los dos podían entender lo que yo proponía. Viendo que la situación no nos llevaba a ningún lado cambié radicalmente mi estrategia y entonces les propuse lo que me han propuesto a mi decenas de veces: ¿Por qué no me llevo el iPhone y ya lo pagaré cuando obtenga beneficios con él?, no era para nada una idea tan descabellada, las personas que me lo proponen a mi lo dicen completamente en serio y creen que es la mejor forma de comenzar una relación profesional.

Si tantas personas me han propuesto a mi pagarme cuando el trabajo para el que quieren contratarme les dé beneficios, debe ser porque debe ser una buena idea, es más, me atrevo a pensar que es una práctica habitual en el entorno laboral y profesional, al fin y al cabo… si yo hago un proyecto gratis pierdo más que una multinacional como Apple.

De repente la conversación se volvió más amigable y condescendiente, pensé para mí: menos mal, ya se han dado cuenta de que lo que les propongo está bien, es una práctica común. Ya me veía con mi iPhone nuevo. Pero lejos de vendérmelo con mis condiciones, ellos comenzaron a explicarme que el teléfono tenía un coste, que existían unos materiales previos que costaban dinero, que había unos trabajadores que lo ensamblaban y merecían cobrar su sueldo, que había unos programadores que trabajaban en el sistema operativo y sus aplicaciones que también merecían cobrar su sueldo, que había unas personas encargadas de hacer marketing de ese producto que… (no te lo imaginarás) merecían cobrar por su trabajo…

Ahí me dí cuenta de que lo que me proponen a mi esas personas que quieren pagarme como ellos quieren y cuando ellos quieren (eso si no me piden que les haga el proyecto gratis), no es lo usual, lo normal es que si alguien hace un trabajo se le debe pagar por ello, máxime si el que lo contrata va a obtener un  beneficio con ello.

Te diré cómo ha terminado mi día en el Apple Store, muy cortésmente fui acompañado a la salida del centro por el personal de seguridad, pero no sin antes haberme hecho una fotografía (en la que he salido muy favorecido por cierto, ya sabes la resolución que tiene la cámara de un iPhone 7). Quiero pensar que esa fotografía sea porque se lo había pedido la chica que tan amable y gentilmente me atendió en un primer lugar o mejor aún, serían las primeras personas en tener la fotografía de un hombre que se adelantó a su tiempo, que hizo tambalearse los cimientos de la economía mundial con ideas tan arriesgadas como: ya te pagaré si obtengo beneficios, mejor te lo pago todo al final… o mi frase favorita: para que pueda pagarte debe gustarme a mí y a mi mujer, que no ha estudiado diseño, pero tiene muy buen gusto…

En conclusión: nunca vayas a un App Store a comprar un iPhone poniendo tus reglas, recuerda que tú eres el cliente y por lo tanto, lo compras bajo sus condiciones. A ti nadie te va a regalar su trabajo o su producto ni te van a hacer un descuento ni una financiación especial, entonces ¿por qué debes hacerlo tú?. Todo trabajo tiene un precio, métetelo en tu cabeza.

Sé honesto contigo mismo y con tus clientes, no regales tu trabajo.

¿Qué te ha parecido el artículo?. Házmelo saber en los comentarios que tienes más abajo. Estoy deseando leerte.

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